Publicado el: 16 de octubre de 2026/Categorías: sector agroalimentario/Vistas: 7/8 min lectura/

Radiografía del mercado de trabajo y los retos de la cualificación profesional del sector agroalimentario

La Industria de Alimentación y Bebidas se consolida como uno de los grandes motores económicos, con Cataluña al frente del Estado en volumen de ocupación (18,3% del total nacional).

La Industria de Alimentación y Bebidas se consolida como uno de los principales motores económicos y de empleo en el Estado español, alcanzando la cifra de 598.469 personas ocupadas en el segundo trimestre de 2026, con un incremento interanual del 8,4%. Esta dinámica positiva viene impulsada principalmente por la industria de la alimentación (CNAE 10), que ha experimentado un crecimiento del 10,5%.

El análisis de los datos sectoriales recientes (septiembre de 2026) —extraídos del INE, la Seguridad Social y estudios del mercado de trabajo— muestra un sector en plena evolución. En este escenario, Kreas, como centro de referencia en formación profesional y continua para el sector agroalimentario en Cataluña, toma estas cifras clave como base para identificar las prioridades estratégicas que deben guiar las futuras acciones de desarrollo de talento, orientación laboral y formación sectorial.

Cataluña, motor indiscutible de la Industria Alimentaria

El análisis territorial del empleo reafirma el liderazgo de Cataluña dentro del panorama estatal.

  • Liderazgo en empleo: Cataluña encabeza la distribución geográfica del sector con un 18,3% del total nacional, lo que se traduce en una media de 108.791 personas ocupadas (Figura 1).

  • Peso en la industria de la alimentación (CNAE 10): Si se analiza específicamente la industria alimentaria, la concentración en Cataluña sube hasta el 18,7% de los ocupados de todo el Estado.

  • Peso en la fabricación de bebidas (CNAE 11): En el segmento de bebidas, Cataluña también lidera con un 15,8% de la representación estatal.

  • Subsectores tractores: El sector cárnico (CNAE 101) y la fabricación de productos de panadería y pastas (CNAE 107) concentran, respectivamente, el 22,6% y el 20,8% del empleo total de la alimentación y bebidas a nivel estatal, constituyendo casi la mitad del tejido laboral de la industria.

Estos datos confirman que la agroalimentación no solo es un pilar industrial en Cataluña, sino que su competitividad futura depende directamente de la capacidad de mantener y mejorar la cualificación de estas plantillas.

1. CATALUÑA [18,3%]
108.791 ocupados
2. C. Valenciana [12,9%]
76.552 ocuapdos
3. Andalucía [12,7%]
75.181 ocupados
4. Castilla y León [9,5%]
56.181 ocupados
5. Galicia [8,7%]
51.615 ocupados
6. Castilla-La Mancha [7,5%]
44.285 ocupados
7. Región de Murcia [5,5%]
32.557 ocupados
8. C. de Madrid
28.023 ocupados
9. Resto de CCAA [20,2%]
119.768 ocupados

Figura 1: Distribución territorial del empleo (% sobre el total estatal). Fuente: Encuesta de Población Activa (EPA) – Instituto Nacional de Estadística (INE) (Media 4 últimos trimestres)

Cataluña lidera el Estado en volumen de empleo agroalimentario, hecho que justifica la concentración de recursos de formación continua y orientación laboral en el territorio catalán.

El reto del relevo generacional y la feminización del sector

El mercado laboral agroalimentario se enfrenta a dos dinámicas demográficas contundentes: el envejecimiento de las plantillas (Figura 2) y la progresiva incorporación de talento femenino (Figura 3).

16-24 años: 7,7%
40.940 trabajadores
25-34 años: 19,9%
105.843 trabajadores
35-44 años: 25,3%
134.873 trabajadores
45-54 años: 28,4%
151.606 trabajadores
55+ años: 18,7%
99.971 trabajadores
Jóvenes (<35 años): 27,6%
146.783 trabajadores
Senior (>45 años): 47,1%
251.577 trabajadores

Figura 2: Distribución por edad en la industria alimentaria. Fuente: EPA (INE 2026T2)

  • El envejecimiento de la plantilla: El 47,2% de los ocupados en la industria de la alimentación tiene 45 años o más (llegando al 49,3% en el sector de bebidas). La franja de jóvenes de 16 a 24 años solo representa el 7,7% del empleo alimentario. Este desequilibrio pone de manifiesto la necesidad urgente de articular programas de orientación y atracción de vocaciones jóvenes hacia las diferentes familias profesionales de la agroalimentación.

  • Diversitat cultural: Un 26,9% dels treballadors de la indústria alimentària té nacionalitat estrangera o doble nacionalitat, fet que requereix estratègies d’acollida, integració i formació lingüística i tècnica adaptada.

  • Diversidad cultural: Un 26,9% de los trabajadores de la industria alimentaria tiene nacionalidad extranjera o doble nacionalidad, hecho que requiere estrategias de acogida, integración y formación lingüística y técnica adaptada.

INDUSTRIA DE LA ALIMENTACIÓN (CNAE 10)

Hombres│ 56,2%
299.943 trabajadores
Mujeres │ 43,8% [+17,9% interanual]
233.290 trabajadoras

FABRICACIÓN DE BEBIDAS (CNAE 11)

Hombres │ 70,3%
45.884 trabajadores
Mujeres │ 29,7% [+8,3% interanual]
19.352 trabajadoras

Figura 3: Reparto por sexo en los subsectores alimentario y bebidas. Fuente: EPA (INE 2026T2)

La explosión de la Formación Profesional y la necesidad de perfiles técnicos

Uno de los datos más relevantes del informe es el cambio de paradigma en los niveles de estudios de las plantillas (Figura 4). Aunque los empleados con estudios no profesionales continúan siendo el grupo mayoritario (58,5% en la industria alimentaria), el talento cualificado proveniente de la Formación Profesional está creciendo a un ritmo acelerado.

En el segundo trimestre de 2026, los ocupados con estudios de Formación Profesional en la Industria Alimentaria registraron un incremento interanual del 21,1%, llegando a las 137.898 personas.

Estudios no profesionales
58,5% (+6,6% var)
Estudios profesionales/FP
25,9% (+21,1% var)
E. universitarios
15,6% (+9,6% var)

VOLUMEN DE COMPONENTES PROFESIONALES (FP):

2025T2: 113.871 trabajadores

2026T2: 137.898 trabajadores (+24.027 nuevos técnicos cualificados)

Figura 4: Nivel formativo y variación interanual. Fuente: EPA (INE 2026T2 vs 2025T2)

Estas cifras demuestran que las empresas están sustituyendo la mano de obra poco cualificada por perfiles técnicos capaces de gestionar procesos automatizados, cumplir con las exigencias de seguridad alimentaria y liderar la digitalización de las plantas.

En términos de ocupaciones, los perfiles más demandados en la Industria Alimentaria son:

  1. Trabajadores de la industria de la alimentación, bebidas y tabaco (CNO 770): 160.282 ocupados (30,1% del subsector).
  2. Operadores de máquinas para elaborar productos alimentarios (CNO 816): 66.137 ocupados (12,4%).
  3. Peones de las industrias manofactureras (CNO 970): 45.534 ocupados (8,5%).
  4. Técnicos y profesionales científicos y de apoyo (CNO 2-3): Destaca el crecimiento interanual de este grupo con un incremento del 38,6%.
Calidad del empleo y el reto del absentismo

El mercado de trabajo agroalimentario se caracteriza por una elevada estabilidad contractual. Desde la entrada en vigor de la reforma laboral, la tasa de temporalidad en el sector se ha reducido hasta el 11,5%, mejorando la media estatal (15,1%).

  • Alta tasa de salarización: El 95,0% de los ocupados en la industria de la alimentación son trabajadores por cuenta ajena.

  • Contratación indefinida: El 87,5% de los asalariados de la industria alimentaria y el 97,4% en bebidas tienen contrato indefinido. La figura del fijo-discontinuo se mantiene contenida, representando solo un 5,2% de los indefinidos de la alimentación.

Esta estabilidad, sin embargo, contrasta con un indicador operativo crítico: el absentismo laboral, tal y como se muestra a continuación (Figura 5).

TASA DE ABSENTISMO GENERAL (%)

Industria Alimentaria (CNAE 10)
8,6%
Total Sectores (Media nacional)
7,2%
Fabricación de Bebidas (CNAE 11)
6,1%

TASA DE ABSENTISMO POR IT

Industria Alimentaria (CNAE 10)
6,7%
Total Sectores (Media nacional)
5,6%
Fabricación de Bebidas (CNAE 11)
4,8%

Figura 5: Indicadores de absentismo laboral e IT. Fuente: EPA (INE 2026T1)

El absentismo por Incapacidad Temporal (IT) en la industria de la alimentación llega al 6,7%, situándose claramente por encima de la media de la economía. Este factor afecta directamente a la productividad de las plantas y evidencia la necesidad de mejorar la formación en ergonomía, coordinación de equipos, prevención de riesgos y salud laboral, así como el desarrollo de competencias de gestión para los encargados y líneas de mando.

La respuesta estratégica de Kreas: Transformar los datos en acciones de valor

El análisis detallado del mercado de trabajo certifica que el sector agroalimentario catalán necesita una estrategia integrada de capacitación, orientación y desarrollo del talento. A partir de este diagnóstico, las líneas de actuación impulsadas por Kreas se articulan para dar respuesta directa a las necesidades prioritarias y a los retos clave detectados en el tejido productivo:

  1. Orientación y Acompañamiento Profesional

Ante el envejecimiento de la plantilla (47,2% mayores de 45 años) y el fuerte crecimiento de los perfiles con FP (+21,1%), los programas de orientación y acompañamiento se convierten en una herramienta clave para:

    • Upskilling y Reskilling: Acompañar a los trabajadores en activo sin titulación formal hacia procesos de reconocimiento de competencias profesionales.
    • Orientación del talento femenino e inmigrante: Apoyar la progresión laboral y la mejora de la cualificación del talento femenino (en pleno crecimiento, +17,9%) y colectivos de origen extranjero.
  1. Formación en clave de sector

Ante los datos de absentismo (8,6%) y la necesidad de operadores y técnicos cualificados (más del 42% del sector), la formación sectorial debe orientarse hacia:

    • Eficiencia y Digitalización de líneas de producción: Capacitación práctica para operadores y automatización de procesos.
    • Seguridad Alimentaria y Liderazgo de Equipos: Formación para supervisores y encargados de planta para mejorar el clima laboral, reducir las bajas y optimizar la gestión operativa.
    • Incentivación de la FP Dual Agroalimentaria: Crear puentes directos entre los jóvenes y las empresas para acelerar el relevo generacional indispensable que el sector demanda.

La agroalimentación catalana no solo es el motor de la industria alimentaria estatal; es un sector estable, profesionalizado y en transformación constante. Desde Kreas, seguimos trabajando como socios estratégicos de empresas, trabajadores y administraciones para convertir estos retos cuantitativos en oportunidades de futuro para las personas y el territorio.